Más de la mitad de los colombianos está preocupado que su pareja viole su privacidad digital

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A medida que la tecnología avanza, es fácil entender por qué cada vez más la implementamos a diferentes aspectos de nuestras vidas, pues, en la mayoría de los casos, genera un impacto positivo. Sin embargo, no todo es color de rosa. Según el estudio** de Kaspersky “Acoso Digital en las Relaciones, al 56% de los colombianos le preocupa que su pareja viole su privacidad digital haciendo uso de programas de stalkerware, software que, a través de un teléfono móvil, espía la vida privada de otra persona sin su consentimiento. 

 

Aunque la encuesta revela que la gran mayoría de los colombianos (80%) no cree que sea aceptable monitorear a su pareja sin su consentimiento, hay quienes piensan que ciertas razones justifican la vigilancia secreta: más de la mitad (61%) lo haría si creyeran que su pareja les está siendo infiel, 58% si está relacionado con su seguridad y 51% si creyeran que están involucrados en alguna actividad delictiva. De hecho, siguiendo los criterios de detección del software espía, Brasil y México figuran en el Top 10 de países más afectados por este problema durante los primeros 10 meses de 2021.

 

Además, el estudio muestra que al 12% de los colombianos encuestados, su pareja le ha solicitado que instalen una aplicación de monitoreo. Lamentablemente, el 28% de los que dieron esta respuesta también dijeron que han sufrido abusos por parte de sus compañeros sentimentales.

 

El tema cobra aún más relevancia en la región al saber que 33% de las personas encuestadas no saben qué es el stalkware, por lo que la concientización sobre la existencia de este tipo de programas es de suma importancia, ya que solo así podrán reconocer si están siendo afectadas y sabrán las acciones que deben tomar.

 

“La privacidad, tanto de hombres como de mujeres, es igual de importante. Sin embargo, está documentado que son ellas quienes en la actualidad siguen sufriendo múltiples formas de acoso y el stalkerware está asociado a los casos de violencia doméstica y maltrato psicológico de las víctimas. Por ello es que para Kaspersky resulta tan relevante dar a conocer este estudio y reiterar que el stalkerware no debe ser visto únicamente desde una perspectiva técnica, sino como una forma más de abuso hacia las mujeres”, comenta Daniela Álvarez de Lugo, Gerente Genera del Norte de Latinoamérica (NOLA) en Kaspersky.

En 2019, Kaspersky cofundó con 10 organizaciones, la Coalición Anti Stalkerware (CAS) que actualmente está integrada por más de 40 miembros de todo el mundo, con expertos que trabajan en diferentes áreas relevantes como apoyo a víctimas, defensa de los derechos digitales, la seguridad informática, la academia, la investigación de seguridad y la aplicación de la ley. Por primera vez desde su creación, la CAS cuenta con un integrante de América Latina:  la ONG mexicana Luchadoras. Otros de los nuevos integrantes de la Coalición son: el Instituto de Investigación en Ciberseguridad de Florida, perteneciente a la Universidad de Florida; la Gendarmería Nacional de Francia; el Centro Nacional para Víctimas del Delito de Estados Unidos, Refuge, de Reino Unido, así como la INTERPOL.

“Los resultados de la encuesta de Kaspersky son de alarmante preocupación, y reflejan la profundidad de la violencia de género que viven las mujeres en América Latina, además que confirman tendencias que hemos observado en nuestros procesos de atención a sobrevivientes de violencia digital. Desgraciadamente, en contexto de confinamiento, donde la mayor parte de los espacios de socialización y desarrollo profesional se trasladaron a Internet, la violencia hacia las mujeres se extendió a la vigilancia en los dispositivos tecnológicos. Según los datos de las solicitudes de apoyo de Línea contra la violencia digital de Luchadoras, el principal agresor identificable de las mujeres son sus parejas y exparejas (32.7% del total de casos), quienes tuvieron acceso a imágenes íntimas, y las amenazan o las difunden como un mecanismo de coerción o venganza por su decisión de no continuar la relación”, indicaron las integrantes de la «Línea de Apoyo contra la violencia digital de Luchadoras».

 

Para comprobar si tu dispositivo móvil contiene stalkerware, busca las siguientes señales:

  • Comprueba los permisos de las aplicaciones instaladas: el stalkerware puede disfrazarse bajo un nombre de una app falsa con acceso sospechoso a los mensajes, registros de llamadas, localización y otras actividades personales. Por ejemplo, una aplicación llamada «Wi-Fi», que tiene acceso a la geolocalización, es un candidato sospechoso. 
  • Analiza la configuración de «fuentes desconocidas» en los dispositivos Android. Si las «fuentes desconocidas» están activadas en el dispositivo, podría ser una señal de que se ha instalado un software no deseado por parte de un tercero. 
  • Revisa el historial del navegador. Para descargar el stalkerware, el acosador tendrá que visitar algunas páginas web que el usuario afectado no conoce. También es posible que no haya ningún historial si el acosador lo ha borrado. 
  • Utiliza una protección de ciberseguridad en tu móvil, como Kaspersky Internet Security para Android, que protege contra todo tipo de amenazas móviles, incluyendo el software espía, y realiza escaneos periódicos del dispositivo.

 

Si encontraste stalkerware en tu dispositivo:

 

  • No te apresures a desinstalarlo ya que el acosador lo sabrá y se debe considerar que esa persona puede ser un riesgo potencial para la seguridad en muchos casos.
  • Antes de eliminar el software, considera que conservar alguna evidencia del stalkerware para fines legales podría ser necesario.
  • Contacta a las autoridades locales y organizaciones que apoyan a las víctimas de la violencia doméstica, para que te ayuden y planifiquen tu seguridad. Puedes encontrar una lista de organizaciones relevantes en varios países en https://stopstalkerware.org/es/. 

 

**Kaspersky realizó el Estudio “Acoso Digital en las Relaciones” basado en una encuesta que se aplicó a más de 21,000 participantes en 21 países, a quienes se consultó sobre sus actitudes hacia la privacidad y el acoso digital en las relaciones de pareja.